Campanario, campanas y capilla de la Parochialkirche
El conjunto de la Parochialkirche no se entiende sin su campanario, un elemento que sobrevivió a los bombardeos que devastaron Berlín. El rey Federico Guillermo lo dotó de 37 campanas, cuyo sonido marcó la vida del barrio hasta 1944, año en que dejaron de tocar. Desde entonces, el edificio ha pasado por distintos usos y hoy se encuentra en proceso de renovación, aunque la actividad religiosa no ha desaparecido del todo. Como señala paulinette, actualmente “hacen misas en una pequeña capilla al lado de la iglesia principal”, de modo que quienes se acerquen encontrarán un espacio más íntimo para el culto mientras el templo histórico se va recuperando. Esta combinación de ruina, restauración y vida litúrgica aporta un carácter muy particular a la visita.