Tranquilidad y decoración clásica en el Parador de Calahorra
En el Parador de Calahorra muchos viajeros encuentran un refugio sereno en pleno casco urbano. Hablan de un edificio de aire medieval donde la tranquilidad lo impregna todo, desde las habitaciones hasta las zonas comunes. El jardín, descrito como “hermoso”, suma calma y invita a quedarse un rato más. La decoración es claramente clásica, en la línea de los paradores más tradicionales: para algunos es justo parte de su encanto, con un punto señorial y cuidado que acompaña bien a la atmósfera reposada del lugar.