Historia, arquitectura y entorno del Parador de Benavente
El Parador de Benavente seduce, ante todo, por su historia y su emplazamiento privilegiado en la parte alta de la ciudad, dentro de lo que fue el antiguo Castillo de la Mota. Los viajeros destacan la presencia de la emblemática Torre del Caracol, reconstruida en 1953 junto a dos edificios anexos en forma de L, que acogen el actual parador. El interior mantiene una estética de castillo señorial, con tapices, lámparas de forja, muebles de madera y ladrillo visto, lo que refuerza la sensación de estar en un alojamiento con carácter. Se subraya también que “es imprescindible visitar el salón que aloja la torre”, convertido en uno de los espacios más especiales del conjunto. Alrededor, los jardines y la piscina crean un oasis tranquilo, mientras que el paseo ajardinado y las vistas sobre Benavente completan una experiencia en la que el patrimonio histórico y el paisaje van de la mano.