Comida húngara tradicional en Paprika: raciones abundantes a buen precio
Paprika aparece como uno de los grandes clásicos para probar comida húngara en Budapest, con una carta centrada en recetas caseras y platos contundentes. Sebastian Muñoz cuenta cómo aquí se animó con el famoso chicken paprika y con unos hongos portobello rellenos de queso camembert, y destaca que las raciones son muy generosas y llegan acompañadas de arroz, verduras, salsas y quesos. Aunque no se trata de un restaurante gourmet, los viajeros lo ven como una forma auténtica de acercarse a lo que se come en las casas del país, sin artificios pero con sabor. El precio se considera ajustado para lo que ofrece: alrededor de 5000 florines húngaros para dos personas, algo más que en zonas no turísticas, pero asumible teniendo en cuenta la calidad de la gastronomía tradicional, el tamaño de los platos y el conjunto de la experiencia.