Ambiente acogedor y clientela internacional en Palitos
En Palitos, en pleno Barrio Chino de Bajo Belgrano, el ambiente sorprende por lo cuidado y acogedor que resulta para ser un local pequeño. Quien lo visita destaca que se trata de un espacio prolijo, donde la caja queda discretamente escondida y la sala está bien ambientada, lo que contribuye a una sensación de calma incluso cuando hay movimiento. Llama la atención la presencia mayoritaria de comensales extranjeros, especialmente alemanes, franceses e ingleses, algo poco habitual en un restaurante de barrio y que refuerza su fama entre el público internacional. También se menciona que, si se es cliente habitual, el personal recuerda los gustos y platos preferidos, detalle que aporta cercanía pese a una atención descrita como algo displicente por la falta de personal. En conjunto, transmite la sensación de ser un rincón sencillo pero agradable donde quedarse a comer tranquilo dentro del bullicio del Barrio Chino.