Arquitectura neoclásica del Palacio del Capricho y su entorno ajardinado
El Palacio del Capricho, antigua residencia de los duques de Osuna, aparece en los relatos de los viajeros como el edificio más elegante del parque. Se subraya su sobrio clasicismo, el color blanco de la fachada y la sensación de equilibrio y serenidad que transmite, como si el tiempo apenas lo hubiera rozado. Según comentan, el paseo invita a detenerse con calma frente al palacio y a observar los detalles: los medallones de la planta superior, los capiteles de inspiración vegetal y las esculturas que rematan las barandillas. También se pone en valor el pequeño conjunto que forma el edificio con la plaza y el jardín que se extiende a sus pies, donde destaca la fuente de las tres ranas, un guiño curioso que añade un toque lúdico al escenario monumental. En conjunto, el lugar se percibe como un rincón armonioso y fotogénico dentro del parque de El Capricho.