Arquitectura mameluca del Palacio de Tunshuq en el Barrio Musulmán
En pleno Barrio Musulmán de Jerusalén, el Palacio de Tunshuq aparece como una sorpresa entre las callejuelas y se ha convertido para muchos en una pequeña joya de la arquitectura mameluca. Los viajeros destacan que fue construido en 1388 y que es uno de los mejores ejemplos conservados en la ciudad de este periodo, ligado a la dinastía egipcia que gobernó Jerusalén durante siglos. Llama la atención su fachada a rayas de piedra roja y blanca, un juego cromático muy característico, junto con los delicados mocárabes que rematan las puertas monumentales. Al acercarse, se descubren inscripciones árabes y yeserías geométricas que enriquecen aún más el conjunto. Aunque el interior no es accesible, la combinación de historia, detalles decorativos y contexto urbano hace que la breve parada frente a su fachada sea un alto muy recomendable para quienes disfrutan observando la arquitectura histórica.