Arquitectura clasicista del Palacio de Orellana en Salamanca
El Palacio de Orellana aparece en las experiencias como un ejemplo destacado de la arquitectura clasicista salmantina del siglo XVI. Se sitúa en la calle San Pablo, en un punto muy reconocible frente a la plaza de Colón, lo que facilita localizarlo durante un paseo por el casco histórico. Construido en 1576, su fachada refleja un clasicismo sobrio con influencias manieristas, algo poco habitual para muchos viajeros que recorren la ciudad centrados solo en la piedra dorada y el estilo plateresco más conocido. Esta mezcla de lenguaje clásico y toques manieristas convierte al edificio en una parada breve pero interesante para quienes disfrutan observando la evolución de la arquitectura palaciega en Salamanca.