Arquitectura barroca y encanto señorial del Palacio de los Vallados
El Palacio de los Vallados resume a la perfección la esencia de las casonas nobles asturianas del siglo XVIII. Se trata de un edificio barroco de tres plantas que luce en su fachada principal el escudo de armas de los Victorero y una hilera de cinco ventanas en el tercer piso, tres de ellas con balcón volado, que refuerzan su aire señorial. Según explican los viajeros, en este inmueble “se conjuga todo el encanto y la nobleza de las casonas señoriales asturianas”, algo que se aprecia tanto en sus proporciones como en su presencia dominante dentro del barrio de Balleneros de Lastres. La estructura se abre a dos calles, con una parte posterior de dos alturas en la calle Doctor Pedro Villarta, lo que subraya su carácter de palacio urbano adaptado al relieve del casco histórico. Hoy en día alberga un hotel, de modo que no solo se contempla desde fuera, sino que también se puede vivir la experiencia de alojarse en un auténtico palacio asturiano.