Arquitectura barroca y valor histórico del Palacio Arzobispal de Valencia
El Palacio Arzobispal de Valencia se valora sobre todo como un testimonio vivo de la historia de la ciudad. Los viajeros destacan su arquitectura barroca, firmada por Vicente Tomás, y el hecho de que siga siendo residencia del arzobispo, algo que refuerza su carácter institucional y religioso. Aunque del palacio original del siglo XIII apenas quedan algunos arcos románicos, la restauración del siglo XX respetó la esencia de la capilla y el patio, permitiendo apreciar la mezcla de épocas en un mismo conjunto. La sobria fachada de ladrillo que da a la plaza completa un edificio más interesante por su trayectoria histórica que por la visita interior.