Historia y arquitectura neobarroca del Palacio Akasaka
El Palacio Akasaka sorprende a quienes visitan Tokio por ser uno de los pocos edificios antiguos de estilo europeo que quedan en la ciudad y, además, el único ejemplo de arquitectura neobarroca en todo Japón. Varios datos históricos ayudan a entender su singularidad: fue concebido originalmente como Palacio Imperial, reconvertido en 1974 en casa de huéspedes oficiales y, décadas después, declarado Tesoro Nacional en 2009. Los viajeros destacan también la inspiración europea de sus arquitectos, que tomaron como modelo el palacio Schloss Wilhemshöhe de Kassel, algo poco habitual en la capital japonesa. Esta mezcla de solemnidad oficial y aire palaciego europeo convierte al Palacio Akasaka en una pieza única dentro del paisaje urbano de Tokio, donde lo contemporáneo suele imponerse a las construcciones históricas.