Ambiente auténtico y comida casera en Osteria Santo Spirito
En Osteria Santo Spirito el ambiente tiene casi tanto peso como la propia comida. La ostería se abre a la plaza Santo Spirito con una pequeña terraza fácilmente reconocible, mientras en el interior todo transmite vida: una barra diminuta, la ventana de la cocina dando al comedor y camareros moviéndose como pueden en un espacio mínimo. El relato de los viajeros dibuja una escena casi cinematográfica, con la cocinera discutiendo a voces, el proveedor de carnes dejando las bolsas en el suelo y música heavy sonando sin filtro, una combinación que convierte la cena en una experiencia singular, divertida y muy italiana, al punto de que alguien resume que «ni Fellini en sus buenos tiempos» habría imaginado algo igual. En el plano gastronómico, la trippa alcanza un nivel sobresaliente y el resto de platos mantiene un gran nivel, aunque el vino se percibe algo caro en comparación, un matiz útil para quienes busquen ajustar el presupuesto sin renunciar al encanto del lugar.