Arquitectura afrancesada y origen histórico de la Casa del Aguacate
La Casa del Aguacate, sede del Museo Regional de Durango, destaca ante todo por su valor arquitectónico e histórico. Levantada en la segunda mitad del siglo XIX, fue residencia del licenciado Francisco Gómez Palacio, figura clave de la política local que llegó a ser gobernador durante tres años. Los viajeros remarcan su marcado estilo afrancesado, muy en sintonía con las tendencias de la época, y el cuidado diseño de su fachada y espacios exteriores. También llama la atención el jardín frontal, concebido al modo de los jardines parisinos decimonónicos, que aporta un aire elegante y señorial al conjunto. El nombre popular de “El Aguacate” procede del árbol visible en una de las calles laterales, un detalle que muchos visitantes encuentran entrañable y que termina por dar personalidad propia a este museo histórico de Durango.