Retablo de alabastro y colecciones de arte sacro del Museo Parroquial – El Tesoro
En el pequeño Museo Parroquial – El Tesoro, en la basílica de Santa María, todo gira en torno a un impresionante patrimonio de arte sacro. La joya indiscutible es su espectacular retablo de alabastro, que para quienes lo contemplan justifica por sí solo la visita y el precio de la entrada. Se describe como uno de los más bellos que se han visto, capaz de atrapar durante un buen rato a cualquiera que se detenga a rodearlo y observar cada detalle de sus esculturas policromadas. Junto a esta pieza principal, el museo se organiza en tres salas donde se exhiben cuadros, cruces y diferentes objetos litúrgicos, entre los que destaca la Virgen Inmaculada plateresca del siglo XVII, realizada íntegramente en plata. El conjunto ofrece una mirada concentrada pero muy rica al arte religioso local, ideal para quienes disfrutan de museos pequeños con piezas singulares y bien conservadas.