Un conjunto muy fotogénico con restaurante en un antiguo molino
Quien se acerca al Museo del Molino suele subrayar el atractivo visual del conjunto que forman el castillo, los edificios agrícolas y el río Beda. La estampa de los antiguos molinos restaurados junto al agua convierte la zona en un lugar especialmente sugerente para los amantes de la fotografía. Como comenta una viajera, el estado de conservación es muy bueno y el resultado es un escenario de postal, reforzado por la presencia de un restaurante italiano instalado en uno de los antiguos edificios, que hoy lleva el nombre de El Molino y permite completar la visita con una pausa gastronómica en un entorno histórico singular.