La antigua casa del vigilante del faro convertida en museo
Más allá de las salas expositivas, la propia sede del Museo de la Navegación es uno de los grandes atractivos para quienes se acercan a Punta Sur. El museo ocupa la casa que fue hogar del encargado del faro Celarain, un edificio sencillo donde aún se conservan objetos cotidianos que permiten asomarse a la vida de aquel vigilante. Diana Patricia destaca que lo que más le gustó fue “el mismo edificio, la casa aledaña al faro que constituía el hogar del vigilante”, donde se exhiben ollas, fotografías, una máquina de coser y muebles que recrean su día a día. El relato se completa con la imagen del guardián subiendo cada tarde por la escalera de caracol del faro para cumplir con su trabajo, una escena que ayuda a entender el lado más humano de la historia marítima de Cozumel.