Experiencia emocional y visita al campus para amantes de la arquitectura
Más que un museo aislado, el Museo de Arquitectura Leopoldo Rother forma parte inseparable del campus de la Universidad Nacional, un lugar al que muchos viajeros vuelven movidos por la nostalgia de sus años universitarios. El recorrido por la ciudad universitaria y, en especial, por la facultad de diseño y arquitectura, se describe como una vivencia intensa, muy ligada a la pasión profesional. Para quien siente afinidad por este mundo, la recomendación es clara: si te apasiona la arquitectura, conviene dedicar tiempo a caminar el campus y dejarse impregnar por su ambiente creativo. Una visitante confiesa que se emociona cada vez que va porque allí “respiro arquitectura y allí encuentro el aire”, una frase que resume el magnetismo que ejerce este espacio sobre quienes lo conocen de cerca. La entrada al campus a pie es sencilla, aunque en coche puede requerir permisos y dificultades de aparcamiento, algo a tener en cuenta al planificar la visita.