Descripción histórica y simbología del mosaico dionisíaco del Don del Vino
Este rincón del Museo Histórico Municipal de Écija destaca por un mosaico romano de grandes dimensiones que fascina a quienes se detienen a observarlo con calma. La pieza, datada entre finales del siglo II y la primera mitad del siglo III d. C., fue hallada en 1990 en la calle Espíritu Santo y conserva una rica narrativa visual en torno al vino y el mundo báquico. Según describe una viajera, en su cuadro central “se representa un cortejo dionisíaco, con el dios Baco de niño montado en una pantera, así como cuatro escenas que representan el descubrimiento de la fabricación del vino”. Las figuras se organizan dentro de un marco de tres cenefas geométricas y combinan episodios como el anciano que da uvas a una cabra, dos pastores bebiendo, un sátiro y una ménade con una cesta, o la escena del pisado de la uva en el lagar. El resultado es una obra singular que permite entender la importancia simbólica del vino en la cultura romana a través de una escena cotidiana y mitológica a la vez.