Historia del Monumento al Dr. García Verdugo y su legado solidario en Fuengirola
En uno de los laterales de la plaza del Ayuntamiento de Fuengirola se alza el busto del doctor García Verdugo, una figura profundamente arraigada en la memoria local. Los viajeros destacan que no se trata solo de un monumento más, sino de un homenaje a quien fue nombrado hijo adoptivo de la ciudad y dedicó su vida a cuidar de los más vulnerables. Se recuerda cómo atendía a quienes lo necesitaban sin mirar el reloj ni la cartera, hasta el punto de que, como cuentan algunos vecinos, llegaba a entregar la receta y el dinero para comprar las medicinas. Esta generosidad explica el cariño que aún despierta y el simbolismo del monumento en pleno corazón urbano. La obra, firmada por el escultor melillense López Yebra, refuerza ese carácter de tributo cívico a una figura médica que encarna valores de entrega, cercanía y servicio desinteresado a la comunidad.