Acceso al castillo y pequeña capilla de Agios Pantaleimón
El acceso al castillo de Monolithos se describe como una pequeña ascensión que combina sendero y escalera de piedra, con unas cien gradas hasta la parte alta del peñón. No es un paseo largo, pero sí conviene ir preparado con calzado cómodo y algo de calma para subir sin prisas. En la cima aguarda la sorpresa más íntima del lugar: una diminuta capilla blanca dedicada a Agios Pantaleimón, que aporta un punto de recogimiento y autenticidad al conjunto. Para algunos viajeros, esta ermita es casi “el testimonio de los que llegan”, un remanso silencioso frente al mar Egeo que compensa el esfuerzo de la subida, más allá de los restos defensivos del castillo.