Tranquilidad y vistas panorámicas del monasterio de Pucón
Este pequeño monasterio a las afueras de Pucón destaca menos por sus instalaciones y más por la atmósfera que se respira en torno a él. Quien se anima a llegar hasta la colina donde se ubica encuentra un lugar silencioso, apenas frecuentado, ideal para descansar del bullicio del centro urbano. Más que un destino monumental, funciona como un mirador sereno. Según cuentan algunos viajeros, el interior no resulta especialmente relevante, aparte de la sencilla capilla todavía en uso, pero el entorno compensa con creces. Desde allí se obtienen amplias vistas de Pucón y de los alrededores, que se disfrutan mejor en calma, sin prisas y en grupos pequeños. Es un rincón recomendable para quienes buscan un momento de recogimiento y una panorámica diferente de la ciudad, aunque el monasterio en sí no sea una visita imprescindible.