Atardeceres y amaneceres en el Mirador del Castell Monestir d’Escornalbou
En este mirador de Riudecanyes, el juego de luces al inicio y al final del día es el gran protagonista. Quien lo ha visitado destaca que el entorno del Castell Monestir d’Escornalbou ya es de por sí espectacular, pero que el pequeño balcón situado a la entrada del recinto multiplica el encanto cuando llega la llamada hora azul. La combinación de mar a un lado, montañas alrededor y la silueta del castillo recortándose mientras el sol se esconde convierte este punto en un lugar privilegiado para disfrutar del atardecer. Como resume David Maldonado, es “un rincón perfecto para el atardecer”, y deja caer que el amanecer tampoco debe desmerecer, ideal para quienes busquen una experiencia más tranquila y luminosa a primera hora del día.