Cata de vino y visita al cortijo rural Miguel en la Contraviesa granadina
En torno al cortijo Miguel, en la costa de la Contraviesa granadina, los viajeros destacan sobre todo la experiencia enoturística completa: una visita apasionante al viñedo y a la bodega tradicional, guiada por los propios dueños. El plan suele incluir un recorrido por las viñas, la explicación artesanal de cómo elaboran el vino y una cata con degustación que muchos describen como una velada que realmente merece la pena compartir con los anfitriones. Además, se valora especialmente que la experiencia no se limita a la visita de un día, ya que existe la posibilidad de alojarse en el propio cortijo, lo que convierte la escapada en una inmersión rural y vinícola muy auténtica en Albuñol y su entorno.