Calidad de la comida y relación calidad-precio en el merendero Playa de Andrín
Las opiniones sobre la comida en el merendero Playa de Andrín son dispares, lo que genera una imagen contrastada del lugar. Por un lado, hay quien asocia el sitio con algo tan sencillo y apetecible como tomar “una cervecita bien fría o una sidriña y unas patatas al cabrales frente al Cantábrico”, es decir, una propuesta informal que encaja con el entorno de playa. Sin embargo, otras experiencias son muy críticas con la cocina, especialmente con los platos de mar. María José cuenta que, pese a tratarse de un restaurante junto al mar, no encontró “ningún tipo de pescado” disponible y que tanto el pulpo como los chipirones estaban duros y sin sabor, además de subrayar que los precios no eran precisamente baratos. Esta disparidad invita a acercarse con expectativas moderadas respecto a la carta y a la relación calidad-precio.