Un antiguo mercado céntrico con poca afluencia y tiendas variadas
El antiguo Mercado Puerta de Toledo aparece en los relatos como un centro comercial muy céntrico pero con una vida comercial discreta. La llegada desde la Puerta de Toledo exige un pequeño paseo por un parque junto a una biblioteca, lo que da cierta sensación de alejamiento pese a su ubicación en pleno Madrid. Dentro se combinaban pequeños comercios sin grandes marcas, con pasillos donde algunos locales permanecían vacíos, reflejo de la escasa afluencia. Según explican algunos viajeros, había tiendas de regalos para niños, alguna de ropa en la planta superior y un espacio dedicado a productos ecológicos, además de puestos hippies de artesanía en la planta baja. Esa mezcla de comercio de barrio y ambiente alternativo convivía con la preocupación por su futuro, ya que se comentaba con frecuencia la posibilidad de cierre por la falta de público, a pesar de estar muy bien comunicado por transporte público.