Ambiente local y vida diaria en el mercado de Bab Doukkala
En torno a la puerta de Bab Doukkala, dentro de las murallas de Marrakech, el mercado alimentario muestra el pulso cotidiano del barrio. Los viajeros describen un ir y venir constante de gente y pequeñas carretas que recorren las calles desde la mañana, vendiendo pan y bollos directamente en las puertas de las casas. La sensación es la de un mercado muy de barrio, pensado para abastecer a los vecinos más que para el turismo. Uno de los aspectos que más llama la atención es la vitalidad de la calle, siempre llena de personas que compran, charlan y se detienen ante los puestos. Esta estampa se intensifica durante el Ramadán, cuando comprar comida sin poder probarla hasta la noche se convierte casi en un reto, pero también en la antesala de una gran celebración familiar al caer el sol.