Dulces típicos de Estocolmo para combatir el frío
Pasear por las calles centrales de Estocolmo se convierte, según los viajeros, en una tentación constante para los amantes de la repostería. Entre tiendas creativas y escaparates llenos de color, los dulces aparecen como una pausa cálida en medio del frío nórdico. Se mencionan desde los clásicos pasteles de manzana calientes con canela hasta piruletas artesanales y bizcochos de chocolate con coco y pistacho, una variedad que hace que más de uno exclame “madre mía” al ver tanta oferta. Como comenta Sofia Santos, es “una alegría para el paladar y para combatir el frío”, una forma muy golosa de integrarse en la vida callejera de Drottninggatan mientras se descubre la ciudad paso a paso.