Fachada plateresca de los Dominicos en Salamanca: iconografía y detalles escultóricos
Quienes se acercan a la plaza del Concilio de Trento destacan la fachada de los Dominicos como una de las grandes joyas del plateresco salmantino. Construida en piedra de Villamayor y concluida en 1610, la portada se organiza en tres cuerpos repletos de escultura y simbolismo religioso. Los viajeros describen con detalle cómo en la parte inferior se representan los cuatro santos de la orden, junto a Moisés y Elías y las alegorías de Adán y Eva. En el segundo cuerpo, el protagonismo recae en el relieve del martirio de San Esteban, acompañado por medallones de Salomón y Abrahán y varias figuras de doctores de la Iglesia. En lo alto, el conjunto culmina con el Calvario y un medallón con el Padre Eterno y otros santos, componiendo un auténtico retablo pétreo al aire libre que muchos consideran “de las portadas más bonitas del plateresco”.