Desayuno, limpieza y servicios como el wifi en Le Manoir de la Maison Blanche
Los servicios complementarios en Le Manoir de la Maison Blanche tampoco salen bien parados. El desayuno se describe como muy básico, con un croissant por persona, pan, mantequilla y mermelada casera, acompañado de bebidas que llegan en jarras antiguas que no conservan el calor, de modo que el café se queda casi frío y la leche se sirve en una mini jarra que obliga a pedir más constantemente. El wifi gratuito, uno de los atractivos habituales en este tipo de alojamientos, no funciona en la habitación, y la única alternativa que se ofrece es bajar al salón de la dueña para utilizarlo, algo poco cómodo para quien busca relajarse en su espacio privado. En cuanto a la limpieza diaria, la viajera resume que se limita a hacer las camas y poner las toallas a secar, sin un repaso más a fondo, lo que refuerza una sensación general de servicio muy justo para la categoría de precio.