Historia y evolución de las murallas de Londres
Las murallas de Londres aparecen retratadas por los viajeros como un vestigio clave para entender el origen y la evolución de la ciudad, desde el Londinium romano hasta la metrópolis actual. Se describe cómo los primeros muros se levantaron en el año 43 para proteger el asentamiento de los ataques bárbaros, fueron destruidos por la reina Boudica en el 60 y reconstruidos hacia el 200, alcanzando unos 8 kilómetros de longitud y 6 metros de altura. A lo largo de los siglos soportaron invasiones de sajones, vikingos y normandos y se mantuvieron en pie incluso cuando la pólvora empezó a restarles valor defensivo, ya que servían para controlar la entrada de mercancías y cobrar impuestos. Finalmente se derribaron en 1761 para dar paso al tráfico de carretas y carrozas. Hoy solo quedan pequeños retazos, pero su historia sigue muy presente en la fisonomía y en la memoria de la City.