Historia comercial y producción de púrpura en las islas de Essaouira
La historia de las islas Púrpuras está marcada por el comercio y un producto muy codiciado en la antigüedad: la púrpura extraída de unos moluscos. A partir de esta riqueza, la antigua Mogador se convirtió en un enclave estratégico donde bereberes, fenicios, romanos, portugueses, árabes, franceses y españoles intentaron dejar su huella. Los viajeros destacan cómo el rey Juba II impulsó este auge al aprovechar “el productos de unos moluscos” hasta hacer de Essaouira un mito como mayor productor de púrpura del mundo romano. Esta herencia comercial se percibe hoy en el aura legendaria de la ciudad y en la importancia histórica del puerto, situado frente a las pequeñas islas donde aún se reconocen trazas de aquella época gloriosa ligada a las especias, la sal y, sobre todo, al tinte púrpura que vestía a los patricios romanos.