Paisajes de alta montaña y vida nómada en el Lago Rudr
El Lago Rudr aparece descrito como un escenario de alta montaña tan duro como fascinante, en plena región árida de Ladakh, parte del altiplano tibetano. La ruta en jeep hasta el lago se vive como una experiencia panorámica, en la que el viajero va cruzando pasos de montaña y contemplando rebaños de yaks y marmotas, mientras las familias de pastores resisten al viento seco que les marca el rostro. En torno al lago surge una pequeña aldea con una gompa interesante, murales y chorten rodeados de piedras maní, que aportan un ambiente espiritual muy ligado al budismo. Al acercarse al agua, el paisaje se transforma con el color azul turquesa del lago y la luz de la tarde, que convierte el entorno en un telón de fondo casi irreal para la vida cotidiana de los nómadas y el regreso de los niños con los rebaños.