Paisaje desértico y fauna de lagartijas y tarántulas en Las Jarillas
En Las Jarillas, un pequeño núcleo de apenas trece casas en el noroeste de Córdoba, el gran protagonista es su entorno árido y la fauna que lo habita. La tierra seca y quebradiza, con vegetación baja y achaparrada, crea un paisaje desértico donde el sol aprieta durante el día y las sombras son un bien escaso. En este escenario es habitual ver lagartijas cruzando los caminos, acompañando al viajero mientras conduce, acampa o simplemente se detiene a estirar las piernas. Según cuentan los habitantes del lugar, estos pequeños reptiles no son agresivos, lo que permite observarlos con tranquilidad. También aparecen tarántulas, muy distintas de las que se asocian a climas tropicales y húmedos: aquí son negras, sin pelo y menos vistosas, aunque despiertan la misma mezcla de curiosidad y respeto. Como comenta una viajera, ante la duda se prefirió “acercarnos a una con un palo…. Por las dudas”, reflejando ese equilibrio entre fascinación por la naturaleza y prudencia necesaria en un entorno tan salvaje.