Arquitectura histórica y decoración del Salão Nobre de la Cámara Municipal de Río de Janeiro
La Sala Principal del Palacio Pedro Ernesto, hoy sede de la Cámara Municipal de Río de Janeiro, conquista a quienes la visitan por su atmósfera aristocrática y su cuidada restauración. La decoración responde al estilo Luis XV, con abundancia de dorados a la hoja, frescos en los paneles del techo y un juego de volúmenes que divide el espacio en tres zonas bien delimitadas. Como describe Marta Pilar, se trata de un “bellísimo edificio construido como residencia familiar, restaurado e inaugurado como Cámara Municipal”, donde nada se ha dejado al azar: suelos de roble de Eslavonia, mesas rectangulares y redondas, sillas y sillones tapizados en sedas y panas doradas, y un gran espejo al fondo que amplifica la sensación de grandeza. Las influencias parisinas de la Exposición Internacional de 1900 se dejan sentir en cada detalle, reforzando esa imagen de Río de Janeiro como ciudad cosmopolita y europeizada. Grandes ventanales que se abren al balcón de mármol y las tallas de niños que decoran la parte alta del salón completan un conjunto que muchos viajeros perciben casi como un salón de palacio más que como un espacio institucional.