Variedad de vinos y tapas en La Posada del Ermitaño
Entre los viajeros que pasan por La Posada del Ermitaño se repite la sorpresa ante la amplia oferta gastronómica. Llama la atención especialmente la carta de vinos, con alrededor de 200 referencias y joyas poco habituales como Pago de Carrovejas, un Ribera del Duero que no suele encontrarse en muchos bares. A ello se suman tostas recién hechas y calientes de gambas, sepia o bacalao, además de embutidos ibéricos que completan una propuesta muy ligada al tapeo castellano. Una de las favoritas es la tosta de la casa, con solomillo de cerdo y salsa roquefort, que algunos consideran difícil de igualar. Otro viajero resume bien la esencia del lugar al destacar simplemente que se trata de “comida castellana muy sabrosa y tradicional”, una descripción que encaja con la combinación de buenos vinos, productos típicos y recetas sencillas pero bien ejecutadas.