Historia y leyenda de Eco y Narciso en el Jardín Botánico de Río de Janeiro
En La Fuente de Eco y Narciso del Jardín Botánico de Río de Janeiro se une la escultura histórica con la mitología griega. Los viajeros destacan la figura de Valentine de Fonseca e Silva, conocido como Mestre Valentim, uno de los grandes escultores y urbanistas del Río de Janeiro colonial, autor de numerosas fuentes y conjuntos decorativos en la ciudad. Sus estatuas en hierro fundido de la ninfa Eco (1783) y del cazador Narciso (1785) encontraron un marco ideal entre la vegetación exuberante de este jardín. El relato mítico se cuela de forma natural en la experiencia: Eco, ninfa condenada a que su llanto de amor no correspondido resuene como un eco, y Narciso, enamorado de su propia imagen hasta morir junto al agua, dan sentido simbólico a la fuente. Más allá de la leyenda, quien la visita subraya que las figuras son “realmente bellas y están rodeadas de verdes plantas con flores”, un rincón que combina arte, romanticismo y naturaleza tropical en pleno Río de Janeiro.