Historia de la estatua ecuestre de Enrique IV en el Puente Nuevo
En la explanada occidental de la Île de la Cité, junto al Pont Neuf, la estatua ecuestre de Enrique IV concentra la atención de quienes se acercan a este rincón del Sena. Los viajeros destacan su carácter simbólico, recordando que la obra original fue la primera estatua ecuestre de París antes de ser destruida durante la Revolución francesa y reemplazada en el siglo XIX por una nueva figura firmada por François Frédéric Lemot. El relato histórico se completa con detalles sobre la vida del monarca, desde su célebre conversión al catolicismo para poder reinar, inmortalizada en la frase “París bien vale una misa”, hasta su trágico final asesinado tras haber sido el brazo ejecutor de la orden de los templarios. Esta mezcla de arte público, memoria política y anécdotas biográficas convierte la visita a la estatua en una breve lección de historia al aire libre.