Subida a la duna Mayor en el valle de la Luna
La única experiencia compartida sobre la duna Mayor se centra en la impresión que causa su tamaño y en la forma de recorrerla. Se describe como una enorme duna virgen dentro del valle de la Luna, más impactante incluso que otras dunas más conocidas. La recomendación práctica pasa por elegir bien el punto de acceso: en lugar de avanzar de frente, se sugiere subir por el lado sur para poder caminar cómodamente por la parte superior y disfrutar del paisaje. Queda claro que la gracia de la visita está en esa pequeña aventura de ascenso y en la sensación de arena suelta bajo los pies, hasta el punto de que, como comenta Marie & Matt, “la arena tenía efecto”. La duna aparece así como un mirador natural al que se llega con algo de esfuerzo, pero con la recompensa de una panorámica especial del valle de la Luna.