Arquitectura religiosa y monumental de la Colina de la Longevidad
La Colina de la Longevidad impresiona especialmente por su arquitectura religiosa, dominada por la Pagoda del Buda Fragante o Torre del Incienso Budista. Los viajeros destacan que su silueta se distingue desde lejos, erigiéndose sobre una base rocosa que refuerza su monumentalidad. Más allá de la altura, sorprende el conjunto de edificios y salones que la rodean, decorados con hornacinas repletas de figuras vidriadas de budas en tonos amarillos y verdosos. Como comenta Sonia, el monasterio se descubre tras una característica puerta redonda, con estupas de cerámica, azulejos decorativos y tejados de teja amarilla rematados con símbolos imperiales que recuerdan el antiguo esplendor de la corte. Todo el conjunto conforma uno de los rincones más llamativos del Palacio de Verano y una parada muy sugerente para quienes disfrutan de la arquitectura tradicional china.