Restaurante en Estrasburgo para auténticos amantes del queso y la raclette
En La Cloche à Fromage todo gira alrededor del queso, y especialmente de la raclette. Los viajeros destacan la de morbier, servida en una pieza generosa que se va fundiendo y se raspa directamente sobre el plato, una experiencia tan contundente como divertida de ver y compartir. También gustan sus tablas de quesos bien afinados, ideales para seguir probando variedades locales, aunque más de uno recomienda cambiar de registro después de una raclette completa. El consenso es claro: “solo para verdaderos amantes del queso”.