Historia de la ciudad obrera de Grand Hornu y su origen paternalista
La ciudad obrera de Grand Hornu se concibió como un proyecto social ligado a la minería del siglo XIX. En torno al complejo industrial se levantaron 425 casas para los trabajadores, construidas en 1822 y alquiladas hasta la desaparición de la mina en los años cincuenta. Según cuenta Dónde vamos Eva, este conjunto urbano nació del “pensamiento utópico y paternalista de Henri De Gorge”, el ideólogo del proyecto, que dotó al barrio de escuelas, viviendas con jardín y horno y otros equipamientos pensados para estructurar la vida obrera. Tras la reconversión minera de los setenta, muchas de estas casas pasaron a manos de familias afectadas por aquel proceso, lo que mantiene vivo el vínculo entre el lugar y su pasado industrial. La declaración como Patrimonio Mundial refuerza la relevancia histórica de un enclave que resume en pocas calles toda una época.