Ambiente histórico y evocador junto al Guadalquivir
Más que una simple capilla, este rincón junto al Guadalquivir funciona como un pequeño mirador a la historia de Sevilla. Como comenta José de la Resurrección Conde, desde aquí el viajero “puede soñar despierto, puede vivir soñando”, evocando la llegada de galeones y marineros que buscaban por fin tierra firme tras largas travesías. El entorno invita a sentarse, comer o beber algo y dejarse envolver por el olor del río, que conecta el presente con un pasado de historias “crueles pero hermosas, sencillas pero magníficas, humildes pero poderosas”. Esa mezcla de romanticismo, nostalgia y cotidianidad hace que muchos sientan que, al estar en este punto, desean haber sido de Triana para poder volver siempre.