Historia y encanto patrimonial del Klein Begijnhof de Gante
Klein Begijnhof aparece en los relatos de viaje como una de las joyas patrimoniales de Gante. Se trata de una antigua comunidad de beguinas, mujeres dedicadas al cuidado de ancianos y enfermos, considerada por quienes la visitan como la más bonita y grande de las tres que existieron en la ciudad y, además, una de las mejores de Bélgica. Desde su construcción en el siglo XIII nunca ha estado deshabitado, un detalle que subraya su continuidad histórica y su valor cultural. Hoy las casas de gabletes se disponen alrededor de un amplio parque silencioso y una iglesia barroca, conformando un conjunto sereno que invita al paseo pausado y a imaginar la vida de las beguinas. Ese carácter residencial se mantiene, aunque ahora lo ocupan familias, lo que aporta una atmósfera cotidiana a un espacio reconocido como Patrimonio de la Humanidad.