Un jardín tranquilo de flores y árboles en pleno Avilés
En el Jardín Francés de Avilés, quienes lo visitan destacan sobre todo la calma que se respira entre sus parterres y árboles. Se trata de un pequeño jardín situado tras un hotel, con flores muy coloridas que ponen la nota viva en cualquier paseo. Esa combinación de vegetación cuidada y recogimiento lo convierte en un rincón perfecto para hacer una pausa durante la visita a la ciudad o simplemente para sentarse a disfrutar de la tarde sin prisas. Como resume Valentina Núñez Tejada, es “un lugar tranquilo donde pasar una buena tarde”, una descripción sencilla pero muy representativa de la experiencia que ofrece este espacio verde urbano.