Un jardín íntimo de esculturas vanguardistas junto a la Fundación Joan Miró
En Montjuïc, a un paso de la Fundación Joan Miró, se esconde un pequeño espacio verde que muchos describen como un rincón íntimo y casi secreto. Se trata de un jardín recogido donde conviven ocho esculturas vanguardistas con la presencia poderosa de Manelic, considerada la escultura más antigua de Montjuïc y un símbolo de la literatura catalana. El contraste entre esta figura realista, “tan real, tan pasional”, y el lenguaje abstracto y simbólico del resto de piezas crea un juego visual que invita a detenerse y observar con calma. Los viajeros destacan el encanto de descubrir este lugar casi sin querer, como un hallazgo que se escapa a las rutas más masificadas de Barcelona. Es un espacio perfecto para los amantes del arte contemporáneo que buscan un paseo tranquilo entre obras al aire libre, con la sensación añadida de estar disfrutando de uno de esos rincones poco conocidos que dan personalidad a la ciudad.