Diseño del Jardín de las Bellas Artes y experiencia sensorial
En el Jardín de las Bellas Artes de Kioto la experiencia gira en torno a un diseño contemporáneo y muy cuidado, concebido como una pequeña joya urbana al aire libre. No se trata de un gran parque, sino de un espacio de escala reducida en el que el recorrido se organiza en niveles descendentes, generando una especie de paseo en espiral que va envolviendo al visitante. Según cuenta Romina, con “muros y caídas de agua se recrean ambientaciones naturales” que cambian a medida que se avanza, creando rincones más íntimos y otros más abiertos. Esa combinación de arquitectura, agua y vegetación se traduce en distintos puntos donde el sonido del agua adquiere protagonismo y aporta una sensación de calma muy característica. En conjunto, el jardín se percibe como un rincón contemporáneo y silencioso, ideal para una pausa tranquila dentro de la ciudad.