Historia y arquitectura neoclásica de la Iglesia Matriz Nuestra Señora de la Gloria
La Iglesia Matriz Nuestra Señora de la Gloria reúne una historia singular y una arquitectura neoclásica marcada por el impulso de los propios fieles. Nació como una pequeña capilla privada de un terrateniente y, tras pasar a manos de la Hermandad de la Alegría en 1835, fue quedándose corta para la creciente comunidad del barrio. Como relata Marta Pilar, los parroquianos decidieron buscar otro emplazamiento y levantar un nuevo santuario mediante colectas y contribuciones de particulares e instituciones. La piedra fundamental se colocó en 1842, el altar se culminó en 1856 y el templo se inauguró y consagró en 1872. A la traza original de los arquitectos Julio Koeler y Carlos Riviere se añadió posteriormente una torre tras la fachada, completando el perfil clásico del edificio. Aunque en algunas visitas la autora encontró el templo cerrado, subraya el interés de su interior, donde destacan imágenes como el Señor de la Agonía, Nuestra Señora de la Gloria, Nuestra Señora de la Cabeza, Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel.