Arquitectura interior luminosa y detalles curiosos en la Iglesia de Santa Cruz dos Militares
En las experiencias sobre la Iglesia de Santa Cruz dos Militares destaca, ante todo, su interior poco convencional. Quien la visita percibe enseguida un ambiente muy claro y limpio gracias al predominio del blanco, que se aleja de la imagen más recargada típica de muchos templos históricos de Río de Janeiro. Esa luminosidad genera una sensación acogedora, casi pulcra, que llama la atención de quienes entran por primera vez. Sin embargo, junto a este aspecto cuidado aparecen algunos elementos que sorprenden por su contraste, como la figura de un Cristo junto al altar iluminado con tubos fluorescentes, un recurso que rompe con la estética clásica y provoca opiniones encontradas. Como resume un viajero, al contemplar ese detalle no puede evitar pensar que “sobre gustos no hay nada escrito”, una forma sincera de expresar que esta iglesia combina encanto y cierta estridencia en un mismo espacio.