Historia y arquitectura de la Igreja da Graça en Lamego
La Igreja da Graça de Lamego conserva hoy solo una parte de lo que fue el antiguo convento de los Gracianos, mandado construir en el siglo XVII por Francisco Almeida Cabral. Según relatan los viajeros, el conjunto conventual desapareció en el siglo XIX para levantar en su lugar el edificio de la Cámara Municipal, de modo que la iglesia es el único vestigio de aquel complejo religioso. El exterior no resulta especialmente llamativo, en parte porque ha perdido elementos clave como el pórtico renacentista original, lo que explica que muchos la perciban como un templo sobrio en su fachada. Sin embargo, el interior guarda detalles de interés, especialmente la capilla de Nuestra Señora de los Dolores y el retablo del altar mayor, presidido por una talla blanca y el blasón del fundador. Para quienes pasean por el centro histórico de Lamego, esta iglesia se entiende más como un testimonio de la historia local que como un gran monumento monumentalista, pero ofrece un apunte valioso sobre la evolución arquitectónica y urbana de la ciudad.