Arquitectura sencilla y órgano destacado en la iglesia evangélica reformada
En el interior, los viajeros describen una única nave de gran sobriedad, muy en la línea de la estética protestante del norte de Europa. El espacio se percibe desnudo, sin elementos superfluos ni recargados, pensado para la recogimiento más que para el espectáculo visual. Dentro de esa atmósfera limpia y clara, se menciona que el único elemento que realmente llama la atención es el órgano, que se convierte en el foco principal del templo y refuerza la importancia de la música en el culto. Como comenta una viajera, se trata de una iglesia “sencilla, sin ningún tipo de elementos de distracción”, lo que potencia esa elegancia contenida que muchos asocian a las iglesias reformadas y que aquí se aprecia de forma muy clara.